¿Qué es la Psicoterapia Gestalt?

La psicoterapia Gestalt es una corriente terapéutica inscrita dentro del humanismo,  que cuenta con modelos teóricos científicos que la respaldan. Así mismo, la Psicoterapia Gestalt es una de las 5 corrientes teóricas con base científica aceptadas por la Asociación Venezolana de Psicoterapia (AVEPSI) , siendo también reconocida por la Federación Latinoamericana de Psicoterapia (FLAPSI), y es 1 de las 16 corrientes psicoterapéuticas aceptadas a escala mundial por el World Council for Psychotherapy (WCP).

Inicialmente se derivó del psicoanálisis poco después de la Segunda Guerra Mundial por el psiquiatra alemán Fritz Perls, quien consideraba que, a diferencia del psicoanálisis de la época, la psicoterapia debía centrarse fundamentalmente en el aquí y el ahora.

Hoy día el modelo Gestaltico es utilizado en una amplia gama de situaciones que van desde el trabajo individual, de pareja y familias, como en el trabajo de equipos y organizaciones.

La Psicoterapia Gestalt representa un enfoque holístico (globalizador e integrador) de la experiencia humana, percibiendo a las personas, dentro de una visión integradora, como entidades únicas e indivisibles en donde  coexisten lo corporal, lo intelectual, lo emocional y lo trascendente de cada uno de nosotros.

Así mismo, la Psicoterapia Gestalt asume la tendencia innata a: la salud, la integridad, el equilibrio y la plena realización de las potencialidades del individuo, promoviendo al mismo tiempo la responsabilidad propia de los procesos en curso y la toma de conciencia sobre las propias necesidades y la manera en que se alcanza de forma responsable su satisfacción.
Sin menos cabo de otros principios fundamentales de la Psicoterapia Gestalt, se puede afirmar que los tres pilares básicos de esta corriente psicoterapeútica son: El darse cuenta o la toma de conciencia, el vivir el presente y la responsabilidad de nuestro propio proceso.
En Terapia Gestalt la “toma de conciencia” se refiere al contacto que establezco con lo que siento, lo que pienso, lo que hago, lo que me pasa. También se habla de “la presencia” para vivir en el aquí y el ahora, y “la responsabilidad” para asumir lo que va surgiendo en este proceso de conciencia.

De esta manera, la Terapia Gestalt rescata  el sentido globalizador y holístico, para  percibir al ser humano en su totalidad, con la misma noción integradora con la que el organismo tiende a mantenerse en equilibrio armónico, mediante procesos de autorregulación, en el cual se produce un contacto con el medio ambiente en aras de satisfacer necesidades propias.

En Gestalt la neurosis tiene que ver con el grado de conciencia, ya que supone un oscurecimiento de la conciencia, un deterioro del darse cuenta. En pocas palabras: darse cuenta es entrar en contacto, de forma natural y espontánea, en el aquí y ahora, con lo que uno es, siente y percibe. Muchas veces se le llama a la Gestalt como la terapia del “Darse cuenta”. Esto tiene que ver con el “Qué” y el “Cómo” de la conducta y no con el “Por qué”. Sólo cuando la persona se da cuenta de lo que hace y de cómo lo hace podrá cambiar su conducta.
El ahora es el presente, aquello “de lo que me doy cuenta”. Ya sea que estemos recordando o anticipando, lo estamos haciendo ahora. El pasado ya fue, el futuro aún no llega. Por lo tanto el enfoque en la sesión es, a lo que pasa ahora, por ejemplo si el conflicto que aparece hace referencia a una experiencia del pasado o a un temor del futuro, traemos ese material al presente, al aquí y ahora.