Contrato terapéutico

 

El compromiso en el proceso, es el elemento fundamental de la psicoterapia, ya que a diferencia de otras disciplinas asociadas a la salud, en la que el médico (activo) atiende a un paciente (pasivo), en la psicoterapia, y sobre todo en la Gestalt, se trata de una relación no-jerárquica, en la cual el médico (psicoterapeuta) y el o los pacientes (consultantes) se encuentran en un mismo nivel, y se comprometen a trabajar juntos para atender los padecimientos que el consultante lleva a las sesiones.

Cuando hablo de asumir con responsabilidad el trabajo terapéutico, me refiero principalmente a la asistencia puntual y regular a las sesiones de psicoterapia y a participar activamente y de lleno en ellas. Obviamente esto no implica que necesariamente, y contra viento y marea, el consultante tenga que asistir a todas y cada una de las sesiones pautadas, pues no estamos exentos de compromisos y vicisitudes que pueden dificultar e impedir la asistencia a las sesiones. No obstante, ante la imposibilidad de cualquiera de las partes de asistir a las sesiones previamente agendadas, es fundamental que ello sea comunicado con no menos de 24 horas de anticipación, ya que de lo contrario, el costo de la sesión deberá ser cancelado por el consultante.  Análogamente, si la falta de una notificación oportuna de la suspensión de la sesión, ocurriese por causa del psicoterapeuta, entonces yo resarciré al paciente con una sesión gratuita.

En relación a la confidencialidad, es importante aclarar que todo el material tratado en las sesiones será absolutamente confidencial, siendo su divulgación únicamente permitida con propósitos educativos , como por ejemplo: elaboración de libros, ponencias, etc. (formación profesional) o para buscar la asistencia de otro profesional de la psicoterapia, psicología, psicopedagogía o psiquiatría (apoyo profesional), para lo cual, en ambos casos, se utilizarán pseudónimos y cambio de referencias (edad, profesión, género, etc.) que permitan proteger la identidad de los consultantes. Tampoco está permitido efectuar ningún tipo de grabación en la sesión terapéutica, salvo que se otorgue permiso expreso para hacerlo.