Autobiografía en 5 capítulos breves:

Portia Nelson

Capítulo I:
Voy andando por la calle
Hay un agujero profundo en la acera
Me caigo
Estoy perdida…
No sé qué hacer
No es culpa mía.
Tardo siglos en salir.

Capítulo II:
Voy por la misma calle
Hay un agujero profundo en la acera.
Hago como que no lo veo
Me vuelvo a caer.
No puedo creer que me haya caído en el mismo sitio.
Pero no es culpa mía.
Tardo bastante tiempo en salir.

Capítulo III:
Voy por la misma calle
Hay un agujero profundo en la acera.
Veo que está ahí
Me caigo…
Es una rutina, pero tengo los ojos bien abiertos.
Sé dónde estoy
Es culpa mía
Salgo rápidamente.

Capítulo IV:

Voy por la misma calle
Hay un agujero profundo en la acera.
Lo esquivo.

Capítulo V:
Voy caminando por una calle distinta.

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Comentario:

Cuando volvemos a un mismo punto, solemos pensar que hemos retrocedido. Nada más lejos de la verdad. La vida no tiene retroceso, pues como afirmaba un célebre filósofo griego, jamás te podrás bañar dos veces en un mismo río, pues cuando vuelvas, otra agua te recorrerá.

Es así como con el afán del logro, dejamos de percatarnos que caminamos sobre procesos, y que aun cuando regresemos al mismo punto, lo haremos con una consciencia distinta, con una sabiduría diferente, rodeados de un agua del saber distinta a la que nos rodeo la vez anterior. Es el mismo punto, es verdad, pero nosotros no somos los mismos, y tampoco el otro será el mismo, pues todo cambia en el transcurrir del tiempo. Así que si te sientes desafallecer porque te vez en el mismo punto, jamás olvides que esa nueva apróximación la harás desde una óptica distinta, así que bienvenidos a este viaje de experiencias, pero eso sí, jamás olvides estar con los ojos bien abiertos y consciente de lo que transcurre frente y dentro de ti, pues no existirá mejor vehículo que ese para llegar a los espacios nutritivos que buscas.

Melvin Brea